Masonería en Honduras: ¿Fue Francisco Morazán un Masón?

Breve repaso por la masonería, y los argumentos que dicen que Morazán fue miembro de esta orden.


Índice

La Masonería: ¿Qué es?

Breve Historia de la Masonería.

La Masonería en Honduras:

La Masonería: ¿Qué es?

Desmintiendo el mito.

El misticismo que rodea a las logias y sociedades secretas ha sido siempre muy grueso; sin embargo, la fascinación por las mismas ha hecho que los más interesados en esta temática escudriñen los secretos de estas sociedades.

Pero entre tantos mitos y rumores; es preciso comprender qué es lo que significa ser masón. Se define a la masonería o francmasonería como una sociedad secreta de ámbito internacional y estructura jerárquica basada en la fraternidad entre sus miembros, los cuales se agrupan en logias y hacen uso de ritos y signos emblemáticos. Etimológicamente, la palabra masón viene del francés “maçon”; que significa moldeador, albañil o persona que es hábil en el moldeo y construcción. 1.


Interior de una Logia Masónica

La francmasonería o masonería (ambos términos son intercambiables; ya que ambos provienen de la misma raíz lingüística; con la diferencia de “franc-maçon”, que significa masón libre. Ambas palabras se utilizan de forma frecuente para la referencia de la logia y sociedad secreta.) es considerada como una institución social que se rige bajo principios filantrópicos, filosóficos, discretos y simbólicos.


Es considerado, de carácter iniciático; es decir que los miembros iniciados en la logia van subiendo de nivel y en aumento de su conocimiento a medida que se comprometen con la sociedad. A pesar que se le suele poner en contraposición a la iglesia católica (o generalmente a cualquier agrupación religiosa); los miembros de la logia no se consideran opositores de la religión.


Se pueden diferenciar dos ramas de la masonería: la regular o anglosajona (que agrupa a las logias que descienden de la tradición anglosajona), y la liberal o continental (que agrupa a aquellas logias asociadas al rito francés), que se diferencian básicamente porque la primera no permite mujeres ni la discusión de política y religión en sus templos, y la segunda sí. Asimismo, la primera exige que se crea en un ser superior, y la segunda, da absoluta libertad de conciencia.


Creencias & Organización Interna.

Sus miembros se consideran en su mayoría teístas; lo que significa que la creencia dentro de la logia no se basa en una deidad específica (contrario a la creencia popular que son una secta satánica o que adoran a dioses antiguos). En su mayoría; mantienen la creencia en el G.A.D.U. (El Gran Arquitecto del Universo); una interpretación de la esencia de la vida misma; muchos miembros consideran que el símbolo GADU es igual al Dios creador que determina a su voluntad los planes de la existencia.


Para otros, simboliza la idea de un Principio Creador, Alma Suprema que está en el origen del Universo, cuya naturaleza es indefinible. Hay por último masones que, identifican al GADU con la relación entrelazada del universo, la naturaleza y la concepción de deidad. 2.

Simbología Común Masónica

Para la corriente anglosajona, el GADU representa al Ser Supremo, un principio masónico cuya creencia e invocación en la práctica del rito son imprescindibles.


Para la corriente continental, establecer la condición de la creencia en un Ser Supremo supone limitar la libertad de conciencia de sus miembros, por lo que ni la creencia en el GADU ni su invocación son necesarias.


Los masones, como individuos, son en todo caso libres de darle el contenido que mejor se ajuste a sus creencias. La definición de los símbolos masones recae en el marco establecido, pero en gran parte de la interpretación personal.


Los grados accesibles dentro de la logia son los siguientes:

  • Aprendiz

  • Compañero

  • Maestro

Representación Artística de los grados y niveles de la Masonería.

Los tres grados representan tres etapas del desarrollo personal. No hay, para los masones, un significado único de estos tres grados; conforme se va trabajando en cada uno de los grados y estudiando, interpretará estos grados en función de su desarrollo personal, y su única obligación será cumplir con las normas de la logia para la que trabaja. ​


Una estructura simbólica común y una serie de arquetipos universales le servirán a todo masón para encontrar sus propias respuestas a las preguntas filosóficas de la vida.




Breve Historia de la Masonería

Historia General de la Masonería:


La historia general de la masonería es difícil de apuntalar; ya que; al ser una sociedad discreta (que no se esconde del ojo público, pero tampoco revela todas sus prácticas, secretos e información importante a los no iniciados) no se tiene una historia de origen específica, aunque se mantienen una serie de leyendas y posibles orígenes históricos. Una de las leyendas más importantes de la francmasonería atribuye a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén, el origen mítico de la orden masónica.


Otras teorías más realistas, han atribuido este origen a los constructores de las pirámides en el antiguo Egipto, a los “Collegia Fabrorum” romanos, a la Orden del Temple de los tiempos de las Cruzadas, la de los Rosacruces o a los humanistas del Renacimiento (más probables) su origen más plausible lo encontramos en la Carta o Estatutos de Bolonia, redactado en 1248, son el documento masónico original más antiguo que se conoce.


Simbología:

Algunos de los símbolos más reconocidos de los miembros de la masonería son:


Escuadra y Compás; símbolos característicos de la Masonería.
  • La Escuadra y Compás: Quizá el más característico de la logia, representa la dualidad del mundo espiritual y el terrenal; además de ser las herramientas imprescindibles de los arquitectos.

  • La G: Representante del “Gran Arquitecto” y la simbología del mismo.

  • El Ojo que Todo lo ve: Este símbolo es utilizado también para representar al gran arquitecto del universo. También simboliza la omnipresencia, al observar los actos de los humanos.


  • Estrella de Cinco Puntas: Representa las cinco propiedades básicas que describen el universo: fuerza, sabiduría, belleza, virtud y caridad.

  • Sello de Salomón: También conocida como la “Estrella de David”; se asocia con la geometría cabalística y con la figura de Salomón y el Templo de Jerusalén. 3.

La Masonería en Honduras:

Historia General:

Catedral San Miguel Arcángel; Tegucigalpa, Honduras

Siempre se ha mantenido una sospecha de que las sociedades masónicas han influenciado; o por lo menos existido en la sombra de la sociedad hondureña desde los tiempos de la colonia.


Ejemplos de simbología masónica se han observado en estructuras que datan de los tiempos del dominio español. La Iglesia de los Dolores, en Tegucigalpa; construida en 1732 y concluida en 1815 muestra varios simbolismos de este tipo. Algunas otras iglesias como la Catedral de San Miguel Arcángel de Tegucigalpa, conocida localmente como “La Catedral”; muestra también simbología relacionada con la masonería, y esta fue erigida en los años de 1765-1786.

De manera más oficial, sin embargo, la masonería estuvo presente en el departamento de Comayagua, desde 1811 y ha incluido una serie de prominentes empresarios y políticos, pero no fue hasta en 1826; que se dice que el Doctor Miguel Echarri (supuesto Grado 33 y que se decía fue ex gran maestro del “Gran Oriente Neogranadino”, al Gran Oriente de Colombia) aprovechó para iniciar en los Ministerios de la Masonería a Dionisio de Herrera & Francisco Morazán, quien fungía como Jefe Supremo de Estado de Honduras.


De la misma forma, se sabe que el Fuerte de San Cristóbal en Gracias, Lempira, fue construido en 1875-1876 bajo las cabalísticas simbologías del “Sello de Salomón”; siendo el presidente de ese entonces, don Juan Lindo, un masón. 4.


¿Era Francisco Morazán un masón?


Pintura del General Francisco Morazán

Hay que hacer valer que la “Gran Logia de Honduras” no fue creada sino hasta el año de 1898, en la capital Tegucigalpa con el nombre de “Respetable Logia Simbólica Igualdad No. 1”. Lo que hace imposible que él haya sido miembro.


De igual manera, se puede afirmar que ninguno de los primeros biógrafos de Morazán, se refirieron a éste como miembro de la masonería, como Lorenzo Montúfar Rivera (1823-1898), quien fue masón grado 33, secretario adjunto del Gran Oriente y Supremo Consejo Centro Americano; Eduardo Martínez López, que también fue masón, grado 18, secretario de la reunión preparatoria de la logia “Francisco Morazán”, constituida en Tegucigalpa, Honduras, por el Gran Oriente y Supremo Consejo Centro Americano, el 22 de febrero de 1898.


También se puede decir que nadie de su tiempo, llamó a Morazán hereje, ateo, masón o siquiera anticlerical (esto por la riña de la iglesia con las ideas libertarias del prócer centroamericano). 5.


Sin embargo, se puede entablar en el año de 1865 como la fundación de la primera logia de Centroamérica; en la ciudad de San José, Costa Rica. Esto sigue siendo cronológicamente desfasado, ya que a esa fecha el prócer centroamericano tenía 23 años muerto. Es entonces menester hacerse la siguiente pregunta:

¿Es posible que Morazán haya sido iniciado por alguna otra logia?

La respuesta a esta incógnita está llena de misterio y posibilidades no esclarecidas por el secretismo de la organización masónica.


Lo que más se rumora es que el ya mencionado doctor Miguel Echarri haya iniciado en los ritos y doctrina masona al general hondureño. Pero es de notar que en el momento que se supone esto ocurrió Morazán ni siquiera era general; y todas las batallas como las de La Trinidad, Asedio de Comayagua, entre otras.


Sin embargo, Echarri no era grado 33 por cuanto sólo se titulaba “Príncipe de Jerusalén”, es decir grado 16, o a lo sumo grado 18. Echarri no era colombiano ni tampoco procedía de Colombia, pues consta que venía del Perú y del Ecuador. Aun suponiendo que hubiese estado en Colombia (cosa que no se verificó), no pudo haber sido gran maestro del Gran Oriente Neogranadino, por la sencilla razón que este cuerpo masónico no se había fundado todavía, es decir, que no existía ya que su fundación se verificó en 1833.


Así que de nuevo se cierne en dudas la autenticidad de estas historias.


Dos son los argumentos fundamentales, que se esgrimen para tratar de demostrar que José Francisco Morazán Quesada fue masón: uno de ellos se refiere a la interpretación de una de las primeras frases de su testamento:

“En el nombre del Autor del Universo, en cuya religión muero”,

expresadas en San José, Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842, pocas horas antes de morir fusilado, palabras que inexplicablemente aparecen como


“A la gloria del Gran Arquitecto del Universo en cuya religión muero”,

Sin embargo, se ha demostrado que en su testamento, Morazán no expresó:


“A la gloria del Gran Arquitecto del Universo en cuya religión muero”,

sino que:


“En nombre del Autor del Universo, en cuya religión muero”.

Además, hay que recordar, que la masonería no es una religión, sino una “hermandad simbólica y filosófica”. Por lo tanto, habría sido un tremendo error conceptual de Morazán, si siendo masón, hubiera dicho: “en cuya religión muero”. 6.



Instalaciones de la Logia Eureka en San Pedro Sula.

El segundo argumento fundamental para “demostrar” que Morazán, así como Dionisio de Herrera, José Trinidad Cabañas, Cruz Lozano, el presbítero Francisco Antonio Márquez y “un número indeterminado de ciudadanos hondureños”, así como los franceses Nicolás Raoul y Isidoro Saget, fueron masones, es la interpretación sobre sus supuestas iniciaciones en tal hermandad, de la que se han ocupado diversos historiadores, que basados en la tradición y no en documentos fehacientes, manejan distintas fechas y lugares.


Se supone que en 1830 existió un triángulo masónico entre Morazán, Cabañas y Raoul. Todo esto sin el menor uso de fuentes históricas La tradición no escrita a que aluden los masones salvadoreños Alcaine y Muñoz Barillas, señala que además de Echarri, hay otros dos masones suramericanos en Honduras: el militar ecuatoriano Juan Francisco Casanova y el médico venezolano Rafael Ruíz de Gutiérrez, que pudieron haber venido a Centroamérica en la primera década de la independencia nacional (1821-1831). 7.