"Mi cuerpo era traslúcido como una luz"

Cuando un día tu cuerpo y alma se separan y viajas a nuevas dimensiones, has entrado a un viaje astral.



Desde pequeño siempre me encantó viajar. Me fascinaba la idea de subirme al bus, auto o avión para llegar a otro lugar y pasar las vacaciones. A medida que fui creciendo tuve la oportunidad de viajar y conocer muchos países del mundo. Viajar y aprender idiomas siempre fueron mis grandes pasiones hasta antes de la llegada del golpe de estado sanitario mundial y el ataque directo a las libertades de la humanidad. Ahora ya no viajo a otros países, pero gracias al confinamiento tuve la oportunidad de desarrollar otro tipo de viaje, un viaje de consciencia y viajes a mi interior.


Jamás olvidaré aquel día. Ya había tenido sueños lúcidos pero nunca antes había experimentado esta experiencia que es el viaje astral o desdoblamiento astral. Escribo este post para contar mi experiencia, y compartirla con las personas como una guía si se les pasa lo mismo para que no tengan miedo y al contrario puedan aprovechar esta experiencia al máximo. El viaje astral se define básicamente como una experiencia extracorporal donde el alma o cuerpo energético sale de nuestro cuerpo físico y se desplaza en lo que se conoce como plano astral o plano energético.


La Historia

Mi experiencia empezó un dia como cualquier otro. Recuerdo exactamente el día que fue, un domingo de mayo del 2021, el día de la madre pasado. Había almorzado con mi familia para celebrar esa ocasión. Fue un almuerzo copioso, comida abundante y muy rica. Estaba con modorra por lo que decidí tomar una pequeña siesta en mi cama antes de seguir con mi día. Recuerdo poner un podcast en mi dispositivo móvil sobre la dimensionalidad del alma. Jamás pensé que me pasaría algo así ni tampoco tuve la intención de tener esta experiencia, fue algo completamente inesperado como la mayoría de experiencias paranormales y extrasensoriales que he tenido. Recuerdo haber cerrado los ojos y entrar a ese estado donde el cuerpo está completamente relajado pero el cerebro aun activo como en la parálisis del sueño, cuando de repente en vez de que mi mente se apague del todo, sentí un halo de luz que rodeaba mi cuerpo. Instintivamente sentí un fuerte llamado a atravesar esa luz que considero que era algún tipo campo de protección energético. Sentí como yo salía de mi cuerpo físico y al salir seguía aún consciente de todo lo que estaba sucediendo. Al salir de mi cuerpo me encontraba volando por el aire y aparecí súbitamente en una estación de gasolina que está cerca de mi casa. Sabía yo sin haberlo pensado, exactamente lo que estaba sucediendo. Simplemente lo sabía, estaba emocionado, estaba teniendo mi primer viaje astral plenamente consciente. Mi cuerpo era traslúcido como una luz radiante que emanaba energía luminosa. Había alguien más ahí, una mujer. Podía verla yo a ella. Y creo que ella podía verme a mí. Se quedó un rato mirándome, no sé si exactamente se dio cuenta que yo estaba ahí, no creo que me haya podido ver con ojos físicos pero definitivamente podía sentir mi presencia. Fue un encuentro fugaz. Me alejé de ella y sali a la calle, ascendí al cielo y empecé a volar por los aires observando los hermosos aires y el paisaje desde arriba. Tan solo veía árboles, nada de gente ni edificios, solo árboles frondosos y bellísimos. Y fue allí cuando ante mi se apareció una luz muy potente que se expandía por todas partes. Sentí un amor y una energía de paz al estar con esa luz. Estaba en presencia de un ser de luz, una consciencia elevada con infinito conocimiento y sabiduría

Aquel ser no hablaba pero sentía que se comunicaba conmigo, fue allí que me invadió una sensación de paz tremenda, una paz infinita como la que todos tendremos cuando vayamos a trascender tras morir nuestro cuerpo físico. Fue una sensación hermosa Jamás había sentido tanta paz y tanta tranquilidad al estar en presencia de aquel ser. Tal vez si me hubiese quedado con esa luz ya no estaría aquí en mi cuerpo físico escribiendo esto. Si me hubiese quedado ahí jamás hubiese vuelto a mi cuerpo físico y me hubieran declarado muerto de seguro. Pero no era mi momento, no era mi momento de ir a la luz, aún tengo que estar aquí en la tierra para desarrollar mi misión álmica. Me despedí de este ser de luz y me mentalicé en volver a casa, volver a donde estaba mi cuerpo. Sin embargo al volver a casa esta no estaba como la recordaba antes de salir al astral. Volví a mi cuarto pero este estaba diferente, los muebles estaban distintos, incluso algunas faltaban, mi cuarto parecía la celda de una cárcel, era sucio, viejo y descuidado.


En ese momento no comprendía donde estaba pero tiempo después me di cuenta que era el bajo astral. Era una sensación rarisima estar ahí. De pronto, miré hacia la cortina de mi cuarto y vi pasar un ser sombra, uno de estos seres que ya había visto antes en una ocasión. Fue muy inesperado y me quedé sorprendido. No tenia miedo, al contrario tuve una sensación de familiaridad al ver esa sombra pero pasó tan rápido y tan repentino que me hizo volver a mi cuerpo físico. Me incorporé nuevamente en mi traje biológico y al levantarme de la cama tuve una sensación tremenda de paz. Fue una sensación muy placentera el volver al cuerpo ya que es una conexión muy fuerte y a la vez me invadía una sensación de felicidad y amor. Agradezco a la vida de permitirme tener esta oportunidad y me gustaría que más personas lo lleguen a experimentar para que aprendan de primera mano que somos seres interdimensionales y que la muerte no existe. Somos seres interdimensionales, almas encarnadas en un cuerpo físico.

 

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